viernes, 23 de diciembre de 2011

Se acabó la comedia. Acto I, Escena 5

5.
Mac se acerca a la barra, intenta pedir la botella de anís, pero el camarero está enfrascado en un intenso monólogo como de teatro viejo y añejo, embotando sin miedo la cabeza atolondrada del rey, que a cambio de ser un perfecto espectador, se deja invitar copa tras copa.

CAMARERO. El salario más bajo de Europa, las jornadas laborales más largas, la mayor tasa de desempleo, a la cabeza en accidentes laborales, no cabe duda este país marcha bien.
MAC. Me pones un…
CAMARERO. Claro, claro…

El camarero sube el volumen de la radio, un solo de batería frenético suena.

MAC. Verás, las comadres quieren que…
CAMARERO. Sí, al menos en la radio hoy homenajean a Max Roach y pasea en un mar de be-bop junto a Charlie Parker, Dizzy Gillespie.
REY. Maravilloso.

El camarero rellena la copa del Rey.

CAMARERO. Una pena que haya que esperar a estar muerto para que mejore la programación. Menos mal que todos los días muere alguien, aunque lleve el casco puesto, el arnés doble y el braguero de seguridad. La guadaña es infatigable, y los muertos dan mejor programación.
REY. Sí, mucho mejor.

Da un trago y termina su copa.

MAC. ¿No podría traerme una botella de..

El Camarero rellena la copa del Rey.

CAMARERO. Por las noches cuando acabo la botella de ginebra, apago la luz y duermo mientras todo pierde su color. Me digo, esto no es más que un juego del que no conozco sus reglas, tan sólo un máxima: nunca serás feliz. REY. Nunca.
CAMARERO. En lugar de tener una dosis extra de paciencia tomo otro vaso.
REY. ¡Otro para mí!
CAMARERO. Intento centrarme en el trabajo, pero el trabajo me está matando. (A Mac, de forma brusca, rompiendo su discurso) ¿Quieres algo o te vas a quedar con cara de vaca mirándome hablar?
MAC. ¿Es a mí?
REY. Qué tío, pues claro.
MAC. Sí, otra botella para las señoras.
CAMARERO. Parece que las comadres siguen en forma. ¡Paga el joven!
COMADRES. (Ad lib) ¡Bravo, viva Macario!¡Larga vida a Macarías! ¡Larga vida al señor!
REY. ¿Y para mí no hay nada?

El Camarero lleva la botella de anís a las comadres. Las comadres le cantan al camarero una especie de bolero etílico e improvisado.

COMADRES (Cantan)
Tienes algo,
algo en los ojos,
algo en tu mirada
que me recuerda a ti.

Tienes algo,
algo en la papada,
algo en los morros
que me recuerda a ti.
Pero no eres tú.

Mac sentado observa el cantar báquico de las comadres que danzan junto al camarero. El rey le agarra de las solapas.

REY. Eres idiota, obedeces como un perrito. ¿Qué hay de mi copa?
MAC. ¡Suelta!

Mac empuja al Rey.

REY. Perdona, ha sido una tontería agarrarte. Un impulso, no me da muy a menudo. Son arrebatos, como cuando de pequeño tomabas leche condensada a escondidas. Pero llega un día que la leche condensada no sirve, que necesitas otra cosa.
MAC. Que te inviten, ¿no? No te preocupes, pago yo.
REY. El rey ya se siente en casa. ¡Abran paso!

El Rey se dirige a la mesa de las Comadres que comparten vasos y botella con el camarero. El rey se une a la fiesta. Queda la barra sola, custodiada por el desdichado Mac. Cantan todos juntos.

COMADRES+REY+ CAMARERO
(Cantan)
Tienes algo,
algo en los ojos,
algo en tu mirada
que me recuerda a ti.

6.
Entra la Señorita Smoke,(Sigue...)

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