lunes, 26 de diciembre de 2011

Se acabó la comedia. Acto I, Escena 6

6.
Entra la Señorita Smoke, una mujer embutida literalmente en un traje rojo, aún es bella, quizás le queden diez años a esa hermosura a punto de estallar, en un equilibrio imposible.

SMOKE. ¿Nadie sirve aquí?
MAC. Yo mismo.
SMOKE. Mientes y lo sabes.
MAC. Pero...
SMOKE. Mientes.
MAC. Si al menos, pudieras escucharme sabrías que…
SMOKE. Me vas a mentir antes de conocerme, antes de enamorarte de mí. Ese no es el orden correcto.

El Rey, se ha subido a una mesa, le tiran el contenido de las copas. Él intenta beber el anís saltarín por los aires. Resbala y cae de morros. Abucheo general, el Rey lame el anís del suelo.

SMOKE. ¿Qué celebran?
MAC. Nuestro encuentro.
SMOKE. ¿Cómo saben que…
MAC. El destino.
SMOKE. ¿Me esperabas?
MAC. Tanto que te echaba de menos.

El Rey se acerca tambaleante y se echa encima de la pareja con esa habilidad de los ebrios para romper la magia.

REY. Dame de ostias. Pégame en el culo. He sido malo. Lo merezco.
MAC. Deja que te diga un par de cosas.
REY. Lo estás haciendo muy mal.
MAC. ¿Cómo?
REY. ¡Ésta no es!
MAC. Vete.

El Rey hace ademán de irse.

SMOKE. Te quiero.
MAC. ¿Todavía?
SMOKE. ¿Y tú necesitas más tiempo?
MAC. No lo sé, no puedo decirte, no lo sé, no lo sé, no, sí, no, sí…

Vuelve el Rey con los tortolitos.

REY. Vale, ¿y la otra cosa?
MAC. ¿Qué?
REY. Dijiste: “deja que te diga un par de cosas” Bien, falta una.
MAC. Huye mientras puedas, estás a tiempo.
REY (recita). Me lanzaré al vacío, al mar de una existencia nueva, así ver qué hay tras el oasis, para estar muerto, de una vez.
MAC. Sí, claro, claro.

Mac lo ignora, le da un pequeño empujón y lo aparta. El Rey vuelve.

REY. No es ella.

El Rey empuja a Mac. Mac cae. El Rey atrapa a la Señorita Smoke y la obliga a bailar un vals que sólo suena en la cabeza del Rey.

REY. Baila alrededor de mí, como si fuera el último día, como si se fuera a acabar el mundo.

El baile del Rey llama la atención a la mesa de las comadres, que imitan al Rey. Comadre 1 baila con Comadre 2. Comadre 3 baila con el Camarero.

COMADRE 1. Bailemos hasta destrozar nuestros pies…
COMADRE 2. Hasta desencajar las mandíbulas…
COMADRE 3. Hasta conseguir que se nos caigan los dientes…
CAMARERO. Y los dedos…
COMADRE 3. Y las rótulas…
CAMARERO. Y las canillas.
COMADRE 3. Sin que sepamos dónde está cada uno.
COMADRE 1. Hasta que se caigan los empastes…
COMADRE 2. Y el bazo…
COMADRE 1. Y los juanetes…
COMADRE 2. Y las prótesis de las caderas.
COMADRE 1. Sigue bailando hasta ser un amasijo de pieles danzando.
COMADRE 3. Dos cadáveres abrazados para siempre.
REY. Acércate a mí. Pon tu cabeza en mi pecho y baila, baila.

El Rey aprisiona a Lady Smoke. Mac se levanta.

SMOKE. Mac, demuestra que me quieres. Sácame a este baboso.
MAC. Será un momento. ¡Cambio de pareja!

Mac agarra al guiñapo de Rey alcohólico y tocón. El Rey sigue bailando con Mac. No lo reconoce.

REY.
Me gustan guapas,
me gustan las bocas grandes,
las piernas fuertes,
los ojos sinceros,
el juego,
el vino,
las charlas,
me gustan...
MAC. Sí, sí, acompáñame…

Salen Mac y el Rey.

7.
Las comadres y el camarero siguen bailando. Suena el móvil de la señorita Smoke. (Sigue...)

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