martes, 31 de enero de 2012

El Lope de Vega en la UVI



Horarios: 20,30 h. Domingo: 19,30 h.
Precios: De 21,00 € a 4,00 €
(Abono)

Dirección: Pepe Quero
Escrita por: Maite Sandoval, Pepe Quero y Javier Berger
Interpretada por: Javier Berger, Chema Álvarez, Rebeca Torres, Rafael Erosa y Paco Tous.

“Los cómicos y los payasos, en los tiempos que corren lo tenemos bastante complicado. Nosotros que fuimos los señores del despropósito, la burla, la mofa y la hipérbole descarnada, poco a poco vamos cayendo en el ostracismo, debido al nacimiento de un sin fin de aprendices mal intencionados que nos hacen una terrible competencia desleal.”

Del 1 al 5 de febrero. Los Ulen en el Lope de Vega (Sevilla)
http://losulen.blogspot.com/2012/01/los-ulen-en-el-teatro-lope-de-vega.html

viernes, 27 de enero de 2012

Poderosos Caballeros, próximamente en este blog

TRIPONIO. ¡Qué trucos de mono de feria! No me ganarás en adulaciones... (Le pone su chaqueta por encima al PRESIDENTE DE HONOR)

CHORICERO. Te arropa con eso, cuando en realidad quiere ahogarte.

PRESIDENTE. ¿Cómo?

CHORICERO. Son esos trajes los que le han pagado sus amigos, todos los que le han agasajado a fuerza de pedos y firmas de conventos, polideportivos y naranjas de la China. Y ahora quiere arropar al presidente bajo el traje de la corrupción.

PRESIDENTE. No, tu traje no .

(...)

lunes, 23 de enero de 2012

Avance "Poderosos caballeros"

La bonita parábasis aristofánica en versión actual... Como anticipo de "Poderosos Caballeros", una adaptación a nuestros días de "Los Caballeros" de Aristófanes. Las cosas no han cambiado tanto...


PARÁBASIS

(Entra la POLÍTICA en plan cómica de stand-up para marcarse una parábasis irónica , actualizada , sin coros ni corifeos como en su homóloga griega).

POLÍTICA. “Dedicarse a la política es la actividad más noble a la que puede aspirar el ser humano” . No lo digo yo, lo dijo Aristóteles, Aristóteles Onassis. No, un momento. Aristóteles Rojas Marcos. Eso es.

La vida de un político es dura, más dura es la vida del parlamentario, más dura aún la vida del senador y la maś dura de todas la del euro-parlamentario; lejos de su hogar , rodeado de extranjeros, comiendo mal y teniendo que trabajar con los auriculares puestos como si fueran adolescentes porque sus compañeros de trabajo se empeñan en hablar en vaya usted a saber qué lenguas.

¿Y la desprotección que sufrimos? Tras siete largos años como diputada, sólo entonces, tengo derecho a cobrar la pensión completa. Siete años, una vergüenza, el viaje hasta el escaño no empieza el día que estás en una lista del partido. Comienza años antes, en comisiones de barrio, llamando por teléfono a tus dirigentes, buscando salir en la foto, pisando cabezas, trepando, empujando a los que quieren respirar antes que tú. Esto es un sacrificio que no todo el mundo está dispuesto a realizar. Todo en tu vida se reduce a escalar y en el camino pierdes algunos montañeros y varios sherpas. ¿Y tienes tiempo para mirar atrás y auxiliar a los compañeros que vas dejando en el camino? No, porque no son tus compañeros, son tus adversarios. Y la cima es un lugar pequeño, soleado y cojonudo y allí podemos estar muy pocos. Así , que siete años es un tiempo más que suficiente para ganarse una buena jubilación.

Somos como deportistas de elite, nuestra vida activa es corta, de nuestras acciones depende la felicidad de mucha gente, y se mueve mucho dinero con nosotros... Si pudiéramos hacer publicidad, no digo de zapatillas, pero sí podríamos ser la imagen corporativa de una marca de bolígrafos, de chequeras, de bolsas de basura. Así cuando nos retiramos de la política no necesitaríamos refugiarnos en Gas Natural, en Iberdrola, o en Telefónica, en pequeñas empresas que siguen velando por el bien del país.

Nos acusan de que no tenemos que pasar una prueba intelectual o de capacidad para ejercer nuestro puesto... ¿Acaso tuvo que superar un examen Teresa de Calcuta, o Gandhi o el propio Cristo para cambiar a todo un pueblo y sacrificarse por ellos? No, pues nosotros tampoco.

Seis meses de vacaciones al año, nos dicen. Yo les respondo: no, todo un año de vacaciones. Porque trabajar para mi país no es trabajo , es un placer , una satisfacción y un beneficio propio que haría de forma gratuita, pero yo no he inventado las leyes del mercado. Y si necesitamos dinero para comprar el pan, la fruta, unas llantas nuevas para el todoterreno o un amarre en Puerto Banús, de algún sitio tendrá que salir. Como veis, estoy hablando de primeras necesidades.

Nos han recortado casi un 1% del sueldo y han estado a punto de meternos en la clase turista en los aviones con la gente normal. ¿Se dan ustedes cuenta dónde estamos cayendo? Sin clase política ,¿ qué seríamos, una tribu del Amazonas, un grupo de esquimales, una pandilla de rumanos? No es tan fácil dedicarse a la política, amigos. Inténtelo. Mejor no, que la tarta se está quedando pequeña con la mierda de la crisis.

Muchas gracias y felices votaciones futuras.



(Sale la POLÍTICA acompañada de unos aplausos y vítores enlatados.)

sábado, 21 de enero de 2012

"Se acabó la comedia" publicado.


¿Has leído "Se acabó la comedia" y te gustaría tenerla en tus manos en un bonito libro?
Lo puedes conseguir enviando un mail a agmediatica@gmail.com.
O llamando por teléfono a Ediciones dédalo. 93 312 0162/ 619 144 177

Muy pronto : Poderosos Caballeros

A partir del día 7 de febrero una nueva obra por entregas aquí en: www.ringdelamentira.blogspot.com.

En esta ocasión se trata de "Poderosos Caballeros", una versión libre de "Los Caballeros" de Aristófanes. Una versión escrita para llevarla a los escenarios que se quedó en los caminos retorcidos de la producción. Así que siguiendo la política de airear los cajones, verá la luz en formato post.

Aquí el original de Aristófanes para ir abriendo boca.
http://issuu.com/javierberger/docs/aristofanes_-_los_caballeros

domingo, 15 de enero de 2012

Presentación del libro 2º Concurso de Dramaturgia la Jarra Azul


Se presenta en sociedad el libro con la obra ganadora y las dos finalistas del 2ª concurso de dramaturgia La Jarra Azul.

Consta de las siguientes obras:

- "Dieciséis", de Miguel Ángel Martínez
- "Más allá del parque", de Ricard Soler
- "Se acabó la comedia", de Javier Berger

¡Mil gracias!
Si quieres un ejemplar no dudes en enviarme tu petición.

viernes, 13 de enero de 2012

Se acabó la comedia. Final.

11.
El humo se despeja, los cuerpos sin vida de Macarías y Amalia ensangrentados descansan sobre la barra. Las Comadres pasean etéreas, ni vivas, ni muertas.

COMADRE 1. Encontró a la mujer que perdió…
COMADRE 2. Tuvo que eliminar a los competidores…
COMADRE 3. Que le salieron a borbotones…
COMADRE 1. Ella se sentió halagada.
COMADRES. ¡Serás rey! Rey, quién se lo cree…
COMADRE 1. Pero se perdió en la locura…
COMADRE 2. Y en el odio…
COMADRE 1. Y aquel que parecía amigo se tornó enemigo.
COMADRE 3. Tuvo que matarlo para quedarse con la chica.
COMADRE 1. Y así se acaba la comedia…
COMADRE 2. Y la historia de buenos y malos…
COMADRE 3. Que ni quieren…
COMADRE 1. Ni sueñan.

Abren una puerta al fondo del teatro, una puerta de foro abandonada, de ésas que suenan, de ésas que nunca se engrasan, que juegan de extra en las películas de terror de los setenta, de las que dan la bienvenida a Cristopher Lee. Se quedan Comadres 2 y 3 en el umbral. La Comadre 1 a dos pasos.

COMADRE 2. ¿Es pronto?
COMADRE 3. No sé.
COMADRE 1. ¿Qué ves?
COMADRE 2. Un soldado.
COMADRE 1. ¿Qué más?
COMADRE 3. Y un campesino.
COMADRE 2. El soldado saca un arma.
COMADRE 3. Apunta a la boina del campesino.
COMADRE 2. El campesino está atado.
COMADRE 3. Dispara.
COMADRE 2. Lo empuja a una fosa.
COMADRE 1. Vamos bien…
COMADRE 2. ¿Entramos?
COMADRE 1. Sí.
COMADRE 3. ¿Un anís para el viaje?
COMADRE 1. Ni se pregunta.

Las Comadres salen por la puerta del foro. Los cocodrilos desde el patio de butacas aplauden las estúpidas ocurrencias, felices con sus pajaritas al cuello, devorando una cigüeña en bandeja de plata recién pulida; mientras los actores se desmaquillan
y sus parejas se emborrachan.

OSCURO. TELÓN EN LLAMAS.

Y SE ACABÓ LA COMEDIA.
Si alguien ha llegado hasta aquí que me avise y le enviaré un regalo.

jueves, 12 de enero de 2012

Se acabó la comedia. Acto II, Escena 10

10.
Suenan sirenas de policía. Una ventana se rompe, gritos, disparos. Todos se esconden. El bar se convierte en una enorme barricada. Los cuerpos de las comadres son lanzados como sacos terreros. Buscan la protección tras una mesa, tras la barra o tras su cobardía.

MAC. Cerrad puertas…
SMOKE. Y ventanas.
MAC. Escóndete tras la barra.
SMOKE. ¿Y las comadres?
MAC. El oráculo.
SMOKE. Muerte.
MAC. ¡Resurreción!
SMOKE. ¡Vida!
MAC. ¡Venganza!
SMOKE. Es el fin.

Cesan las sirenas y los disparos. La Señorita Smoke y Mac escondidos.

SMOKE. ¿Qué tal?
MAC. Tranquilo.
SMOKE. Huele a sangre, a muerte, a cadáveres.
MAC. Así descansaremos.
SMOKE. No entrarán.
MAC. No, antes reventaré sus cabezas, sus vidas, mataré a unos niños recién nacidos, los escucharemos crujir al estampar sus cuerpos a medio cocer, liberaremos al mundo de esos proyectos de hombre, de esos hijos de puta en potencia.
SMOKE. No quedan diamantes en los basureros.

Suena el móvil.

MAC. ¿Eso, qué…?
SMOKE. Mi teléfono…
MAC. ¿Dónde?
SMOKE. Voy a ver.
MAC. Cuidado, mi amor.

Sigue sonando el teléfono… Encuentra al Camarero escondido tras unas sillas con el móvil en la mano, está sangrando.

CAMARERO. Van a entrar…
SMOKE. No me importa.
CAMARERO. Vámonos, Amalia.
SMOKE. Te habría abandonado en medio de una jauría de lobos.
MAC. (Escondido tras la mesa) ¿Quién es?
CAMARERO. Volver a descansar, ir hacia el mar, hacia ningún sitio, a la deriva, libre.
MAC. ¿Quién es? ¿Quién llama?

La Señorita Smoke cuelga el teléfono

SMOKE. Nadie.

Suena el teléfono de nuevo. Mac se acerca reptando con cuidado a la señorita Smoke.

MAC. Déjame el teléfono.
SMOKE. No es nadie.
MAC. El teléfono.

Mac le quita el teléfono y descuelga.

MAC. ¿Sí? … Suponía que eras tú. ¿Sigues teniendo ese aspecto de cuarentón amanerado? (…) Conmigo, claro, para siempre. Ya sabes, un salto a la nostalgia sin red…
Sí, por supuesto (…) Escucha mis peticiones, apunta… una maleta de ropa, cinco libros que hayas leído, cinco libros por leer, papel, tinta, una radio y poder vivir sin ambiciones, sin ansias y sin ti. Espero tu llamada. (Cuelga) Muy simpático, él.

Mac revienta el móvil contra el suelo.

MAC. ¿Le has hablado mucho?
SMOKE. Lo había robado éste.
MAC. ¿El camarerito?
CAMARERO. ¡Amalia!
MAC. ¿Cómo sabe que tú...?
SMOKE. Lo habrá mirado en el teléfono.
CAMARERO. Pero, Amalia, si antes…
SMOKE. Los niños se callan cuando los mayores hablan.
MAC. Claro, (a Camarero) ¿acaso no te han ensañado eso?
CAMARERO. Sí, pero… ella.
MAC. No llores.
CAMARERO. He de hacerlo.
MAC. Deja de llorar.
CAMARERO. No puedo, es esta maldita necesidad de sentirme querido, admirado, halagados, amado. Sí, lo necesito, joder. Gracias a la valeriana, a la tila, a la dormidina, al transilium, al lexatin duermo y sigo viviendo. Amo el dulce vaivén en las garras de una somnolencia química, programada.
MAC. Muchacho, demasiado tarde para un monólogo.

Suenan risas y aplausos enlatados que vienen de la radio.

CAMARERO. ¿Y esos aplausos?
MAC. Mi público, me ama.
CAMARERO. Veremos quién es el más amado, cuando no puedas ni hablar.
MAC. ¿Qué hago con todo este odio? Dónde lo canalizo. No fui yo quien decidió la marcha. Yo apuesto. ¡Apuesto! Vive como debes, quiérete, duerme bien con una mujer bella a tu lado.
CAMARERO. ¿Me aconsejas cómo hacerlo?
MAC. ¿Bailamos?

Nuevas risas.

MAC. ¿Me quieres?
CAMARERO. ¿Qué dices?
MAC. ¿Y a mi reina, la quieres?
CAMARERO. No sé.
MAC. ¿Por qué siempre queremos lo que no tenemos?

La Señorita Smoke le lanza una barra de hierro a Mac, que la toma y golpea al camarero en ambas piernas.

CAMARERO ¡Ahhhhhhhh!!!
MAC. ¿Y ahora, me quieres? ¡Di, me quieres!
CAMARERO. Sí, sí, sí… ¡Te quiero, te quiero!
MAC. Ves, con qué facilidad escupimos un “te quiero”. CAMARERO. Te… quiero.
MAC. Yo ya no… Qué complicada la reciprocidad, qué complicado todo. No me parece que seas sincero. Y sabes que en el amor la sinceridad lo es todo.
SMOKE. ¿Bailamos?
MAC. Sí, claro, hermosa.

Risas y aplausos. Suena Gustavito Mahler. Una pausa. El camarero se retuerce en el suelo.

CAMARERO. Mierda, me cago en la sesera de mis calcetines. A ver si… (Intenta levantarse, las piernas no le sostienen. Cae) ¡Mierda! Las piernas…
MAC. Pobrecito.

Mac golpea con saña al Camarero en el suelo.

MAC. ¡Bienvenido al país de los maleducados, los ruidosos, los vacuos, los charlatanes, los gritones, los egocéntricos, los ladrones sin estilo, los pícaros sin ingenio, los desalmados, los idiotas, al país de los vendidos, bienvenido a mi taberna!

El Camarero muere.

SMOKE. Me ha excitado un poco.
MAC. ¿Una excitación lánguida?
SMOKE. Sí, nada lasciva, pero igualmente placentera.
MAC. Qué maravilla, nuestro paseo triunfal por el sufrimiento.
SMOKE. ¿Y ahora?
MAC. Esperar el final, como se merece.

Mac se sube a la barra y se va desnudando.

SMOKE. Bájate, no seas loco.
MAC. Olvídalo, baila, salta.
SMOKE. No.
MAC. El final está cerca, fine, the end, finito… caput.
SMOKE. Vístete, al menos.
MAC. Sube conmigo a esta Grecia plagada de túnicas sueltas, sin corsés apretados. Baila junto a mí con las bragas en la
mano. Arrímate. Baila… baila.

La señorita Smoke se sube a la barra. Se besan. Bailan juntos desnudos. La función podría terminar aquí, pero el destino llama a la escena… Una voz en OFF grita una incomprensible amenaza distorsionada a todo volumen. Una voz bien modulada y rotunda que precede al lanzamiento de botes de humo… Bailan la señorita Smoke y Mac -o Macarías y Amalia- un tango imposible entre cascotes, odio y venganza. Los gritos, tiroteos y golpes crean el ritmo 2/2 sobre el que danza la pareja mientras se desvanecen en el caos. Silencio.
(...Esto se va acabando , queda una sola escena,a modo de bonito epílogo.)

miércoles, 11 de enero de 2012

Se acabó la comedia. Acto II, Escena 9

9.
Entra Mac, ensangrentado al igual que Smoke.

MAC. (Sin darle importancia). Tienen que tomar el aire. No hay nueva predicción. La carretilla, perfecto.

Mac agarra la carretilla. Mac Sale.

SMOKE. (A Camarero) Trae agua.

La Señorita Smoke le da un beso al Camarero y corre tras Mac. El Camarero rellena un cubo con agua , lo coloca encima de la barra. Entran Mac y Smoke arrastrando en la carretilla a las Comadres moribundas.

MAC. Todo por mi culpa, todo por mi culpa.
SMOKE. ¿Qué podías hacer?
MAC. Sin una meta, otra vez… Quería que resultara suave... Se pusieron nerviosas, y yo con el cuchillo y gritaban y tú sabes que no me gusta que me griten y… (Llora)
SMOKE. Olvídalo, déjalo ir.
MAC. Seré castigado…
SMOKE. Deja que pasen los días.
MAC. ¿Qué podía hacer?
SMOKE. No hay castigo, el tiempo lo aplaca, tranquilo, no llores, mi rey.
MAC. Quizás puedan… una última predicción.
CAMARERO. El agua.

El Camarero le acerca el cubo con agua. La Señorita Smoke lo toma se lo echa encima a las Comadres.

COMADRE 1. Mmmmm…
COMADRE 2. Mmmmm…
MAC. ¡Están bien, están bien! Les voy a preguntar.
SMOKE. No creo que…
MAC. ¡El oráculo nunca descansa!
SMOKE. Déjalas un momento.
MAC. ¿Y esa la más joven? Mira a ver…

La Señorita Smoke se acerca a Comadre 3, le levanta la cabeza, la suelta, cae a plomo.

MAC. ¿Y?
SMOKE. Adiós.
MAC. Bueno, quedan dos, no ha sido tan grave la pérdida.

Las Comadres 1 y 2 abren los ojos, poco a poco recuperan la conciencia. Mac y la Señorita Smoke las observan.

CAMARERO (A público)
¿Hermoso eh…?
Como en una peli de Disney
de esas con colores saturados
como en una peli de Disney
con violetas en lugar de rojos
como en una peli de Disney
con desaparecidos en lugar de muertos
como en una peli de Disney
con animales que hablan y nunca muerden
como en una peli de Disney
con buenos que son santos
y malos que son diablos
como en una peli de Disney
con tus recuerdos capados
y cambiados por atracciones
defectuosas y deficitarias
sin mala hostia y sin que nadie
apague esa maldita música.
Igual, igualito que Disney.
¡Atentos, que viene lo mejor!

10.
Suenan sirenas de policía.(...)

martes, 10 de enero de 2012

Se acabó la comedia. Acto II, Escena 8

8.
Entra la Señorita Smoke ensangrentada, fuera de sí, parece que hubieran matado una vaca delante suya con un machete.

SMOKE. ¿Dónde está la carretilla?
CAMARERO. Aquí detrás.

El Camarero quita sacos y cajas de la carretilla.

SMOKE. ¿Escuchas los llantos?
CAMARERO. No.
SMOKE. Escucha, son ellas.
CAMARERO. ¿Quiénes?
SMOKE. Sus llantos.
CAMARERO. ¿De quién?
SMOKE. De las comadres.
CAMARERO. Están…
SMOKE. Escucha sus llantos como cuchillos
Llantos como cuchillos que desgarran
Llantos que desgarran y se rompen en un quejido
¿Escuchas sus almas de fuego?
Son gatos sin vida
con siete dolores
con siete colinas
con siete días y siete muertes a la semana
Gatos gatos gatos
gatos que gatean.
¿Hueles a los gatos?
CAMARERO. No.
SMOKE. Los odio.
Odio a los gatos
su olor
su forma de moverse
odio a los gatos
prefiero el té al café
la pluma al bolígrafo
pero sobre todo,
odio a los gatos.
CAMARERO. Amalia…
SMOKE. ¿Quién…?
CAMARERO. Vámonos.
SMOKE. ¿Tú y yo?
CAMARERO. Sí.
SMOKE. Sin rumbo y bañada en sangre…
CAMARERO. Ahora es el momento.
SMOKE. Sin rumbo.

9. Entra Mac, ensangrentado al igual que Smoke.(...)

lunes, 9 de enero de 2012

Se acabó la comedia. Acto II, Escena 7

7.
Mac entra corriendo, asustado, como un niño que acaba de romper una figurita de porcelana, tan sólo con unos calzoncillos tapando su poquita humanidad.

MAC. Mira, mira lo que he hecho… Corre ven… Estoy hecho un tigre de bengala, de los antiguos de los que tenían pintas en lugar de rayas... Una está sangrando, las otras dos aún respiran. No sé qué ha podido salir mal. ¡Ven conmigo, corre!
SMOKE. No se te puede dejar solo.

Mac y la Señorita Smoke salen. El Camarero continúa recogiendo. Suena el móvil de la Señorita Smoke. El Camarero se acerca, lo coge, está a punto de avisar a la Señorita Smoke, finalmente descuelga.

CAMARERO. ¿Sí? ¿Quién? (…) ¿Y usted? Su...muy bien ¿Y? Uno cualquiera (…) El camarero de la taberna de… ¿Amalia? No sé. Amalia… Amalia, no conozco yo a… ¿Usted quién es? Ya me dijo, es verdad. Es que no sabía que… ¿Amalia, dice? Si usted lo tiene claro, ese será su nombre, está bien (…) ¿A usted le gusta viajar? (…) ¿Cómo? ¿Es un niño el que está llorando? Niño, niña… un bebé, vamos. A veces sueño con un bebé. Bueno, en realidad es un niño con dos o tres años, soy yo pero no me reconozco, el niño corretea, parece que va a algún sitio, pero sólo corre, corre, no va a ninguna parte. Yo intento decirlo que me mire, que soy él. Pero corretea tanto que parece bailar. Sin balón, sin columpios. Sólo corre al son, al compás. Huye a tiempo. Con maestría. ¿Qué cree que puede significar? (…) ¡Eso lo será usted! ¡Con esos modales no encontrará a su mujer, nunca!

Apaga el móvil. Silencio. Suena de nuevo. Lo vuelve a descolgar.

CAMARERO. ¡Escuche! El sufrimiento ha sido tan grande que necesitaría morir diez veces para ser libre. Que la muerte me diera las herramientas para volver a vivir tranquilo. ¿Me entiende? … Claro, apunte la dirección… y traiga ayuda. Taberna de… ¿Oiga…? ¿Sí? ¿Oiga?

Suena a todo volumen el himno de Gran Bretaña desafinado. El Camarero esconde el móvil. Suenan gritos y vítores grabados: ¡Dios salve a la reina! ¡Dios salve al rey!

CAMARERO. (Para sí) Dios nos salve de la Reina y del Rey.

8.
Entra la Señorita Smoke ensangrentada, fuera de sí, parece que hubieran matad

domingo, 8 de enero de 2012

Se acabó la comedia. Acto II, Escena 6

6.

La señorita Smoke se enciende un cigarro. El camarero, como puede, va recogiendo.

SMOKE. ¿Qué?
CAMARERO. Nada, nada.
SMOKE. Sigue recogiendo.

La Señorita Smoke saca su móvil, lo mira. Lo deja en la mesa, enfadada.

SMOKE. Ponme un café.
CAMARERO. Me temo que sólo puedo ponerte un desgraciado.
SMOKE. ¿Un desgraciado?
CAMARERO. Sí, un café descafeinado de máquina, con leche desnatada y sacarina, total: un desgraciado.
SMOKE. Está bien, no has perdido el sentido del humor.

El Camarero va preparando el café.

SMOKE. Lo peor es ducharse con ese hilillo de agua. Yo prefiero llenar una olla, calentarla y me voy duchando por partes.
CAMARERO. Como se ha hecho toda la vida.
SMOKE. Para qué queremos más.
CAMARERO. No somos finlandeses.
SMOKE. Ni lo queremos ser.
CAMARERO. Con sus saunas.
SMOKE. ¿Esos no son los suecos?
CAMARERO. No, los suecos son los que hacen los sapatos.
SMOKE. Muy ingenioso… ¿Crees que huelo bien?
CAMARERO. Eh… sí.
SMOKE. Huéleme.
CAMARERO. Los franceses no se lavan nada. Si acaso las manos, como Pilatos.
SMOKE. Calla…huéleme.

El Camarero huele, muy nervioso, a la Señorita Smoke.

SMOKE. ¿Y?
CAMARERO. Dulce.

La Señorita Smoke besa al Camarero. El Camarero se queda quieto, helado.

CAMARERO. ¿Y Mac?
SMOKE. ¿Quién sabe? Dos personas preparan proyectos, idean su futuro.. y un día ¡catacrac! a tomar por culo, te cambian por otro tipo que ni entiendes, se te rompe la vida, bebes, te salen arrugas, te vas un poco más a la mierda, te acercas a la muerte. ¿Eres feliz?
CAMARERO. Vivo.
SMOKE. ¿Es eso la felicidad, no sentir a la guadaña? Yo busco mi tranquilidad.
CAMARERO. A mi esto no me tranquiliza mucho.
SMOKE. ¿Estás solo?
CAMARERO. Solo, sí.
SMOKE. La palabra más temida, y al tiempo añorada en la muchedumbre. La soledad.

Va a besarlo de nuevo.

MAC. (Dentro a gritos) ¡No, no,no!

5.
Mac entra corriendo, asustado,(...)

sábado, 7 de enero de 2012

Se acabó la comedia. Acto II, Escena 5

5.

La mesa puesta. Todos sentados alrededor del improvisado convite monárquico. El Camarero sirve los platos de carpaccio, no puede evitar las náuseas al observar la pitanza caníbal. Mac y la Señorita Smoke presiden la mesa.

MAC. ¿La corona me da más prestancia un poquito hacia delante, encajada hasta las cejas o coronando mi cabeza con un aire despreocupado?
SMOKE. Pareces un anuncio de la tele, rayando la perfección.
COMADRE 2. ¿Has visto que cuando tengo la regla parezco más gorda?
COMADRE 1. Estás más gorda.
COMADRE 2. Por las hormonas.
COMADRE 1. Por las hormonas que le echan a los filetes.
COMADRE 2. Eso mismo, ya no se sabe lo que comemos.
COMADRE 1. No has parado de comer desde que sirvieron.
COMADRE 2. Me parecía feo rehusar.
COMADRE 3. ¿Le querías tanto?
COMADRE 2. ¿A quién?
COMADRE 1. Al Rey del Vino.
COMADRE 2. Psss…
COMADRE 1. ¿Entonces?
COMADRE 2. Está más rico que en vida.
COMADRE 1. Al beber tanto vino…
COMADRE 2. Pues está jugosito.
COMADRE 3. La verdad, es que así se le soporta mejor.
COMADRE 1. Y no huele.
COMADRE 2. ¡Más carne real, camarero!

El Camarero vomita a un lado.

COMADRE 1. ¡Qué poco profesional!
CAMARERO. Disculpen…

Unos violines se desgañitan. Tras los primeros cuatro compases se destroza la melodía hasta acercarse al chillido de un cerdo en un matadero municipal. La Señorita Smoke hace sonar un silbato. Todos se callan y miran a Mac. Silencio.

MAC. ¿Qué?
SMOKE. El discurso, cariño.
MAC. Claro, claro…
SMOKE. El discurso.
MAC. Ah… el discurso.
SMOKE. Vamos…
MAC. Bien, entramos juntos en un bosque, no es oscuro ni claro, es un bosque, como esos que había por todas partes, aquellos bosques de siempre. De esos en los que gotea todo a cada rato, a cada minuto parece que se va a romper, uno de esos bosques que nos hace sentir que los que entramos en cualquier momento alcanzamos nuestro deseo y volamos, nos lanzamos al mar de una existencia nueva, de un nuevo hogar, de un nuevo reino.
COMADRE 1. ¡Vivan los novios!
COMADRE 2. ¡Viva el rey!
COMADRE 3. ¡Viva la reina!
COMADRES. ¡Que se besen! ¡Que se besen! ¡Que se besen!
MAC. Hagamos el sacrificio que pide el pueblo…
SMOKE. Ven conmigo, nuevo rey.

Mac y la Señorita Smoke se besan. Aplausos. Mac le dice algo al oído a Smoke.

SMOKE. ¿Seguro?
MAC. Sí.
SMOKE. ¿Estarás a la altura?
MAC. Claro.
SMOKE. Cualquier cosa, me llamas.
MAC. Luego, luego.
SMOKE. ¿Me quieres?
MAC. Igual que el primer día.
SMOKE. Mientes.
MAC. No, te lo digo tal y como lo siento.
SMOKE. Me mientes.
MAC. No.
SMOKE. Venga ya.
MAC. Seguro, no has cambiado.
SMOKE. Gracias.
MAC. La misma cara anodina, la misma boca de aliento pútrido, el mismo andar patizambo, el mismo mal gusto en el vestir.
SMOKE. Qué gracioso.
MAC. Hago lo que puedo.
SMOKE. Eres repugnante
MAC. Por eso me quieres.

Se besan de nuevo.

SMOKE. ¡Vosotras tres, acompañad al rey!
COMADRE 1. ¿Otra predicción?
COMADRE 2. No queda anís, imposible.
COMADRE 3. Una predicción a pelo, saldrá mal.
SMOKE. A pelo, no irá.
MAC. Llevo protección.
COMADRE 3. Qué bromista.
SMOKE. ¡Arriba! Todas con el Rey.

El Rey agarra de la cadena del cuello a la Comadre 1 y sale con las tres que marchan riéndose.

SMOKE. ¡Si necesitas ayuda me llamas, mi rey!

Salen.

6.

La señorita Smoke se enciende un...

jueves, 5 de enero de 2012

Se acabó la comedia. Acto II, Escena 4

4.
Cambio de luz. Sintonía televisiva. El Rey del Vino se ata un mandil de cocina. Mientras, las Comadres van montando una gran mesa para la comilona.

REY. (Preparando la receta mientras habla al público) Bienvenidos amigos republicanos y golpistas varios, hoy vamos a preparar un carpaccio de Rey. Primero necesitamos un rey maduro o que moleste un poco, eso no es difícil de encontrar, no hace falta que sea un rey de una monarquía vieja, bien nos vale el rey de su casa, el rey de la pista o el rey del vino, como es el caso de hoy. Antes que nada, se decapita al rey, se pela y se corona a uno nuevo antes de que se instaure la república, que tantos males acarrea. A Rey muerto, rey puesto. El muerto al hoyo y el vivo al bollo. Al pan , pan y al vino, vino. (Bebe y sigue manipulando la carne). Se toma el solomillo, o en su defecto el muslamen o los brazos colganderos, se cortan con sierra, se perfila con un hachazo y se mete en el congelador durante dos o tres horas. Este paso ya lo tengo preparado, para que no se eternice el espacio. Ya endurecido es más fácil filetear al monarca. Estas dos horas se pueden aprovechar para leer una novela rosa, afeitar un pollo o preparar la vinagreta batiendo el aceite, el zumo de un limón y dejar que macere. Se retira la carne y se corta a gusto, se le echa encima la vinagreta, salpimentar, y ya está listo el rey para su degustación. Se le puede acompañar de un poco de parmesano, unas fanfarrias reales o sangre de virgen… Sean creativos. Lo que va a pasar ahora es demasiado desagradable para mí, no me quedo a la coronación… Hasta la siguiente revolución… Adiós.

Cambio de luz. El Rey del vino desaparece. Los pájaros huyen, los niños corretean, los mercaderes abandonan el teatro y el público quiere morirse.
(...)

miércoles, 4 de enero de 2012

Se acabó la comedia. Acto II, Escena 3

3.
Las comadres hacen fila, el Camarero se arrastra a la fila. Comienza el besa-axilas. Tras la barra aparece el Rey del vino, está limpio, elegante, en perfecto estado de revista con una corbata de flores. Rebusca entre las botellas. El besa-axilas continúa, el único que ve al Rey es el Camarero.

REY. ¿No te queda vino dulce?
CAMARERO. (Sorprendido) ¿Rey del vino?
REY. El mismo, ahora del vino dulce.
CAMARERO. ¿Dónde, pero tú no estabas…
REY. (Rebuscando botellas y bebiendo culines) De viaje, sí, me relaja viajar. Sin tener en cuenta el destino. El viaje, el camino es lo importante, me gusta pasar por lugares nuevos, que no se convierta en una obligación, que no sea un trabajo, odio trabajar, no he tenido un trabajo nunca, bueno, en un par de ocasiones tal vez, poco tiempo. El viaje fumiga el hormigueo constante y la náusea en mi estómago. Ni soy Sartre ni lo quiero ser. Mas la náusea no es potestad de nadie, de ningún escritor, y mucho menos francés.
CAMARERO. Te veo bien… estabas medio muerto.
REY. Eso era hace un rato, ya debo estar muerto entero.
CAMARERO. ¿Qué eres? ¿Un espíritu, una ensoñación, un mensajero que habitas en mi cabeza y vienes para vengarte?
REY. No sé, me tomaré este vino y me iré, ya no pinto nada en esta comedia.
CAMARERO. ¿Para qué te me apareces entonces?
REY. Ya sabes, la aparición fantasmagórica, un clásico shakesperiano, no podía faltar en esta copia barata que estamos perpetrando. ¿No te queda vino dulce, en serio?
CAMARERO. ¿Cómo podemos librarnos de él?
REY. ¿Librarnos, de quién, de Macarías, nosotros? No creo que puedas hacer nada.
CAMARERO. ¿Qué sentido tiene todo esto, entonces?
REY. Ninguno. Las cosas suceden porque sí. No esperes encontrar una historia, tan sólo una sucesión de acciones, diálogos y conflictos sin objetivo claro ni resolución, esto es la vida real. (Mira a público y guiña un ojo)
CAMARERO. Pero… entonces, todo esto…
REY. Atento, estoy a punto de entrar en escena. Silencio. (El Rey se queda mirando el besa axilas)
CAMARERO. Dime…
REY. Uy, casi lo olvido. Es hipnótico, ese besa-axilas.

El Rey rebusca entre las cámaras frigoríficas.

REY. Vaya, juraría que estaba por aquí. No es tan fácil decapitar a un rey como creen algunos. ¡Tachán!

Saca de uno de las cámaras frigoríficas la cabeza recién decapitada del Rey del Vino: su propia cabeza. El Rey se acerca a su cabeza decapitada.

REY. Tendrían problemas con algún tendón. Qué mala cara nos deja la muerte, ¿no te parece? No me comáis de cualquier forma, toma nota.

4.
Cambio de luz. Sintonía televisiva. El Rey del Vino se ata un mandil de cocina. Mientras, l

martes, 3 de enero de 2012

Se acabó la comedia. Acto II, Escena 2

2.

Entra la señorita Smoke llevando en una carretilla a Mac. Mac va lanzando sardinas y bollos a todos muy feliz. Va vestido con el chándal del Rey del vino, atado a su cintura porta un enorme machete.

COMADRE 2. ¿Qué tira?
COMADRE 3. Basura.
COMADRE 1. No, sardinas y pan.
MAC. ¡Comadres! ¡Mi pueblo! ¡Bendecidme! Vuestros predicciones guían mi destino.

Mac se acerca a las Comadres, les ayuda a levantarse.

MAC. Háblame de mí.
COMADRE 1. Dame algo imperecedero, algo perpetuo, algo tuyo.
MAC. ¿Una foto mía vale? Te la puedo firmar si quieres.

Mac le da una foto a Comadre 1.

COMADRE 1. ¿Siempre llevas una foto encima?
MAC. Me gusta mirar fotos. Recuerdo el momento en que la hice, la sensación.
COMADRE 1. Pareces más joven.
MAC. Me gusta rodearme de juventud.
COMADRE 1. Qué coqueto, te quitaste las gafas para la foto.
MAC. ¿Eso es bueno?
COMADRE 1. Espera… (Toca la foto, entra en su falso trance) Llegarán con machetes y te cortarán las manos, la cabeza, las piernas, dejarás de bailar. Una tribu odia a otra tribu al igual que un hombre odia a otro. Al igual que yo odio los tambores.
MAC. Calla, no me gusta lo que dices. Te equivocas. Esa foto nunca me gustó.

Mac rompe la foto.

COMADRE 1. Lo que desees.
MAC. Me caso. Estáis invitados.(Por el Camarero) ¿Y ése ha muerto?
COMADRE 3. No, duerme.
MAC. Despiértalo. Todos han de celebrar mi coronación y mi boda con la señorita Smoke, mi reina. ¡Aplausos, vamos!

Todos aplauden. Suenan aplausos enlatados. La Comadre 3 despierta al Camarero. También aplaude.

MAC. Me caso y lo hago por ella, por vosotros y por amor a mí. ¿Cuántas veces he tenido la sensación de dormir con una extraña? Me levanto, la miro intranquilo, temiendo que se despierte y me clave un cuchillo por la espalda. Eso se acabó con ella, sé que se acabó. ¿Quieres casarte conmigo, milady?
SMOKE. Te amo, mi rey. ¡Que preparen la mayor fiesta de la historia de esta taberna, la coronación del nuevo rey del vino, de su boda y del futuro donde renacerá una nueva tribu de superhombres tabernarios!
COMADRE 2. Coronación y bodorrio.
COMADRE 3. Dos en un uno.
COMADRE 1. Aprovechando la oferta.
MAC. Estoy en tus manos, mi amor.
SMOKE. Yo en las tuyas. ¿Beso?
MAC. Beso.
SMOKE. ¿Beso de película antigua?
MAC. Beso de película antigua.
SMOKE. ¿Beso de película moderna?
MAC. Beso de película moderna
SMOKE. ¿Besito de mariposa?
MAC. Besito de mariposa.
SMOKE. ¿Besito de flor?
MAC. Besito de flor.
SMOKE. ¿Beso de vaca?
MAC. Beso de vaca, no. No, que después me huele toda la cara a esparto mojado.
SMOKE.
Aunque huelas a establo,
a urinario de renfe,
a boca de comedor de uñas ajenas,
a sumidero de vestuario público,
aunque tu aliento arrase
todo un campo de margaritas,
te besaré a ti,
mi repugnante lechón,
a ti mi Rey, mi cerdo…
MAC. Anda, anda… ¿Has conseguido lo que te pedí?
SMOKE. ¿Cómo?
MAC. La lista.
SMOKE. (Saca un papel y lee) Para la coronación del nuevo rey Mac se ha encargado al comité de fiestas, celebraciones y sepelios las siguientes cantidades: 2000 botellas de champagne, 500 de whisky, 8000 langostas, 4000 porciones de caviar
MAC. Y dos cabritos recién nacidos.
SMOKE. Y tres tartas de queso.
MAC. Y dos mil hamburguesas con bacon.
SMOKE. Y treinta mil botellas de anís del Mono.
MAC. Y un servicio de té
SMOKE. Y dos Rolls-Royce viejos.
MAC. Y un Seat Ibiza nuevo. (Pausa)¿Bien, qué has conseguido?
SMOKE. Nada.
MAC. ¿Nada?
SMOKE. No hay comida…nada.
MAC. Así no podremos celebrar nuestra boda…
SMOKE. El rey del vino pesaría sus buenos 85 kilos, ese cuerpachón bien valdría para…
MAC. ¡Estás sugiriendo que…
SMOKE. Será parte de nosotros… es el mejor homenaje que le podemos dar.
MAC. ¡Nos comeremos al rey! ¡Todos seremos reyes!
SMOKE. Beso tus axilas, mi rey.
MAC. Sin desodorante.
SMOKE. Mejor, odio la cosmética.
MAC. Nada de falsas alquimias.
SMOKE. Amo tu sabor salado, como de desembocadura de río,
evocadora y recia. Beso las axilas del rey.
MAC. ¡Me ama! ¡Todos me amáis! ¡Besadme todos en las axilas!

lunes, 2 de enero de 2012

Se acabó la comedia. Acto II, Escena 1

ACTO II.
1.
Suenan tambores africanos. Entran las Comadres atadas con cadenas entre sí. La Comadre 2 y 3 aporrean los timbales, , la Comadre 1 tiene suficiente con la botella de anís. Se pasean borrachas. El camarero dormita sobre la barra.

COMADRE 1. ¡Muerte al rey del vino!
COMADRE 2. ¡Larga vida al rey!
COMADRE 3. ¡Vida y muerte al rey!
COMADRE 1. ¡Muerte larga al rey!
COMADRE 2. ¡Viva la muerte del rey!
COMADRE 3. ¡Viva el rey del vino!
COMADRE 1. ¡Viva la muerte!

Tocan y bailan las Comadres 2 y 3; la Comadre 1 intenta mantener el tipo y proteger su botella.

COMADRE 1. ¿Cuándo vais a dejar ese tum, tum insoportable?
COMADRE 2. Cuando estemos libres en África.
COMADRE 3. Y conozcamos a negros gigantes y aceitosos.
COMADRE 1. África, deja, deja, con los brazos fritos por los mosquitos, las vacunas y el sol de justicia.
COMADRE 2. Y este tum, tum constante.
COMADRE 3. Como la cadencia de la pelvis del buen follador
COMADRE 1. Niña, esa boca.
COMADRE 3. También preparada.
COMADRE 1. Esto es el infierno, chicas. ¿No veis?
COMADRE 2. Sí, bestias salvajes cabalgándonos.
COMADRE 3. Con su martilleo constante.
COMADRE 2. Hasta el éxtasis.
COMADRE 3. Tambores, sin pausa.
COMADRE 1. ¡Para, para! ¡Ya basta! (Un par de bofetadas a cada una) ¿Va a ser necesaria una escopeta para reventaros la cabeza y que dejéis de menearos?

Dejan de tocar. Suena una cuerna real. El Camarero se despierta.

COMADRE 1. ¡El nuevo Rey del vino!
COMADRE 2. Mac.
CAMARERO. ¿Mac?
COMADRE 3. Macarías ya es rey.
COMADRE 1. Y la señorita Smoke, su reina.
CAMARERO. ¿Cómo?
COMADRE 2 (a Camarero). Arrodíllate y no te hagas el héroe.
COMADRE 3. Y lávate, qué pinta tienes.

Ríen y se arrodillan como pueden, ayudándose entre las tres. El Camarero las ignora y vuelve a dormitar en la barra.

2.

Entra la señorita Smoke llevando en una carretilla a Mac. (Continúa)